Les dejo el último por hoy! Mil gracias, y mañana ya se termina!! Qué emoción! Y les quería contar que hoy es el día del escritor, así que feliz día a todos aquellos que disfrutan plasmando sus ideas en una hoja! Gracias a todos los escritores por mostrarnos los mundos que amamos tanto!
Capítulo 207:
Mariana: Basta. Mora!
Mora: Qué nena que sos por dios
Mariana: Dejá de molestar un poco!
Mora: Qué, te vas a poner a llorar?
Mariana: Mamá!!!
Thiago: Chicas, dejen de pelear
Mariana. Pero es Mora la que molesta!!
Mora: Dejá de quejarte por todo!
Thiago: Mora, cortala. Sos grande
Mora: Claro, siempre caigo yo
Mar: Pela, podés decirle a tu hijo que vuelva adentro? Porque se ve que a mí no me quiere escuchar
Thiago: Qué pasa?
Juampi: Estoy jugando con la pelota!
Thiago: Pero ya es tarde, vení adentro
Juampi: Pero…
Thiago: Juan Pedro, vení adentro. Y que sea la última vez que no le hacés caso a tu mamá
Mar: Qué les pasa a todos hoy?
Thiago: No sé, están descontrolados
Mar: Y a mí me va a reventar la cabeza
Thiago: Por qué no vas a descansar un minuto, mi amor?
Santi: ma! Me podés ayudar con ésta tarea?
Mar: Acá no existe un minuto para descansar
Thiago: Pedimos comida?
Mar: Sí, por favor. No tengo ganas de cocinar
Bruno: Yo la voy a buscar!
Mora: No le crean! Se quiere ir a ver a su novia con el auto
Bruno: Mora, no digas pavadas
Mora: No son pavadas, yo te escuché hablando por teléfono
Mar: Mora, no tenés que escuchar conversaciones privadas!
Mora: Pero no querés que te cuente con quién hablaba?
Mar: Qué, sabés?
Bruno: Mamá, no le creas! No hablaba con nadie, y no tengo novia
Thiago: No tenés que dar explicaciones, Bruno
Bruno: Y vos, ya vas a ver
Y para colmo, el llanto de Urubino se escuchó en toda la sala de estar
Mar: Ya me parecía raro que no se despertara
Mora: Yo lo busco
Mar: Gracias
Dora: Papi! Me bajás un juguete que está en una caja?
Thiago: Ya voy, Dorita
Mora: Ma, creo que tiene hambre
Santi: Qué vamos a comer?
Mar: Lo que se decida a traer tu hermano
Mariana: No! Bruno siempre elije comida fea
Thiago: Bueno, hubieran ido ustedes
Santi: Podemos pedir helado después?
Thiago A ustedes les parece que se portaron bien?
Dora: Yo siempre me porto bien!
Mar: Pero tus hermanos no
Santi: Yo tambipen me porto bien
Thiago: Sí, justo vos
Santi: Sí me porto bien!
Mar: Quién fue el que rompió el reproductor de música?
Santi: yo no
Thiago: Sí, seguro
Santi: Fue un fantasma
Dora: Qué?
Santi: El fantasma de la casa!
Dora: Hay un fantasma?
Mar: No, mi amor. No existen los fantasmas
Santi: Y qué es eso que está siempre en casa?
Dora: Le tengo miedo a los fantasmas!
Mar: Santino!
Thiago: No existen los fantasmas, mi amor. Dejá de asustarla
Juampi: Mañana podemos ir de la abuela?
Mariana: Sí, por favor, Ma!
Mar: Yo mañana la llamo y le pregunto
Bruno: Volví! Vamos a comer!!
Mariana: Qué compraste?
Bruno: Comida
Mora: Dale, qué compraste?
Bruno: Pizza
Mar: vamos, a comer!
Thiago: Qué dia hoy no?
Mar: Lo peor es que fue bastante normal
Thiago: Tenés razón
Thiago le dió un beso en la mejilla a Mar, y fueron al comedor, donde por supuesto ya todos esperaban ansiosos, la comida.
sábado, 13 de junio de 2015
Capítulo 206
Vamos con el segundo! Más de 5 comentarios y subo el último por hoy!!
Capítulo 206:
Cielo: Paren un poco, por favor!
Paz: Estás pidiendo algo imposible, ma
Cielo: Ya sé. Ni siquiera debería molestarme
Paz: Está todo bien?
Cielo: Sí, por?
Paz: No sé. Te noto algo… rara
Cielo: Bueno, en realidad sí pasa algo
Paz: Yo sabía. Qué es?
Cielo: vení, mejor vamos a hablar al escritorio.
Paz: Me estás asustando. Pasó algo?
Cielo: Vos sabés que falta muy poco, no?
Paz: me lo imaginé, pero no sé exactamente cuánto
Cielo: Ayer me enteré que falta menos de lo que creíamos. Pueden ser semanas, días u horas
Paz: Y cómo… cómo va a suceder?
Cielo: Eso no lo sabemos, nos vamos a enterar cuando pase
Paz: Y por eso estás preocupada?
Cielo: Claro que es por eso. No sabemos qué puede pasar. Eso es lo único que no conocemos, y me inquieta mucho. Se puede llegar a…
Paz: Ni siquiera lo digas, por favor
Cielo: Y pero puede ser
Paz: Esperemos que no. Sabés lo que pasaría si…?
Cielo: No me lo quiero imaginar
Paz: No podemos hacer nada?
Cielo: sabés que no, Paz. En ésto no podemos intervenir, aunque quisiéramos, va a pasar de todas formas
Paz: y no les vas a decir?
Cielo: No podemos. Sabés como son, van a intentar detenerlo
Paz: Pero tienen derecho a saberlo
Cielo: Sí, pero no es conveniente. Si intentan hacer algo, pueden llegar a salir lastimados ellos
Paz: Esperemos que no sea lo que estamos pensando
Cielo: Eso espero.Sería terrible si pasara
Eudamón
-Ya está todo preparado
-Estás seguro?
-Sí, señora. Está listo para recibirlo
-Está bien
-Cuándo quiere comenzar?
-Todavía no es tiempo, tranquilo.
-Pero…
-Pero no falta mucho para que lo sea
-Puedo hacer una pregunta?
-Claro
-Qué va a pasar? Es decir, no quiero sonar irrespetuoso, pero…
-Tu pregunta no es inconveniente. Ambos sabemos lo que va a pasar, perfectamente
-Pero qué pasaría si se niega?
-No se debería negar
-Pero si sucede?
-Si sucede, deberíamos encontrar una forma de que acepte. No hay otra opción
-Usted se refiere a…
-Exacto. De esa forma, no hay manera de rechazarlo
-Me parece algo riesgoso, si me lo permite
-Puede ser, pero hay que hacer lo que sea para seguir nuestro camino. Y si no nos queda otra forma, usaremos el método difícil
-Y si no puede hacerlo?
-Va a poder. Él es el elegido
-No estoy muy seguro de ésto....
-Todo va a depender pura y exclusivamente de él. Pero yo confío en que va a aceptar su misión
-eso espero
-De él depende todo el futuro, pasado, y presente. Sería un gran riesgo si no llegara a ocurrir.
Capítulo 206:
Cielo: Paren un poco, por favor!
Paz: Estás pidiendo algo imposible, ma
Cielo: Ya sé. Ni siquiera debería molestarme
Paz: Está todo bien?
Cielo: Sí, por?
Paz: No sé. Te noto algo… rara
Cielo: Bueno, en realidad sí pasa algo
Paz: Yo sabía. Qué es?
Cielo: vení, mejor vamos a hablar al escritorio.
Paz: Me estás asustando. Pasó algo?
Cielo: Vos sabés que falta muy poco, no?
Paz: me lo imaginé, pero no sé exactamente cuánto
Cielo: Ayer me enteré que falta menos de lo que creíamos. Pueden ser semanas, días u horas
Paz: Y cómo… cómo va a suceder?
Cielo: Eso no lo sabemos, nos vamos a enterar cuando pase
Paz: Y por eso estás preocupada?
Cielo: Claro que es por eso. No sabemos qué puede pasar. Eso es lo único que no conocemos, y me inquieta mucho. Se puede llegar a…
Paz: Ni siquiera lo digas, por favor
Cielo: Y pero puede ser
Paz: Esperemos que no. Sabés lo que pasaría si…?
Cielo: No me lo quiero imaginar
Paz: No podemos hacer nada?
Cielo: sabés que no, Paz. En ésto no podemos intervenir, aunque quisiéramos, va a pasar de todas formas
Paz: y no les vas a decir?
Cielo: No podemos. Sabés como son, van a intentar detenerlo
Paz: Pero tienen derecho a saberlo
Cielo: Sí, pero no es conveniente. Si intentan hacer algo, pueden llegar a salir lastimados ellos
Paz: Esperemos que no sea lo que estamos pensando
Cielo: Eso espero.Sería terrible si pasara
Eudamón
-Ya está todo preparado
-Estás seguro?
-Sí, señora. Está listo para recibirlo
-Está bien
-Cuándo quiere comenzar?
-Todavía no es tiempo, tranquilo.
-Pero…
-Pero no falta mucho para que lo sea
-Puedo hacer una pregunta?
-Claro
-Qué va a pasar? Es decir, no quiero sonar irrespetuoso, pero…
-Tu pregunta no es inconveniente. Ambos sabemos lo que va a pasar, perfectamente
-Pero qué pasaría si se niega?
-No se debería negar
-Pero si sucede?
-Si sucede, deberíamos encontrar una forma de que acepte. No hay otra opción
-Usted se refiere a…
-Exacto. De esa forma, no hay manera de rechazarlo
-Me parece algo riesgoso, si me lo permite
-Puede ser, pero hay que hacer lo que sea para seguir nuestro camino. Y si no nos queda otra forma, usaremos el método difícil
-Y si no puede hacerlo?
-Va a poder. Él es el elegido
-No estoy muy seguro de ésto....
-Todo va a depender pura y exclusivamente de él. Pero yo confío en que va a aceptar su misión
-eso espero
-De él depende todo el futuro, pasado, y presente. Sería un gran riesgo si no llegara a ocurrir.
Capítulo 205
Hola a todas! Hoy voy a subir tres capítulos, al igual que mañana! Y ya falta muy muy poco para el gran final... mañana se termina ésta historia!! Pero no se preocupen, que va a haber una tercera y última parte!! Y se viene el gran final, con el que se van a sorprender todas... espero que les guste y gracias por todo!
Capítulo 205:
Cuatro meses después
Parecía que finalmente, la familia estaba en orden. Bueno, muchos pensarán que su concepto de orden es muy raro y anormal, pero estaban viviendo días de mucha tranquilidad, al menos en lo que a ellos respecta. La “tranquilidad” no significaba lo mismo en una casa de familia tipo que en la suya, obviamente. La tranquilidad de una familia cualquiera es vivir sin complicaciones, sin conflictos ni peleas. En su caso, era todo lo contrario. Es más, si notaban que todo estaba muy pacífico, significaba que algo estaba mal. Porque la casa podía ser cualquier cosa menos pacífica.
Para sorpresa de todos, Vicente fue el último bebé de la familia, por lo menos por bastante tiempo. Por un lado, estaban aliviados de no tener que lidiar más con embarazos, partos, bebés recién nacidos ni visitas al hospital. Y la verdad era que ya había suficientes chicos dando vueltas por todos lados.
Aunque cada uno ya tenía su casa, nunca dejaron ni nunca dejarían de ir a la mansión siempre que tengan un rato libre. Y como eso pasa muy seguido, la casa Inchausti está siempre llena de gente. En realidad, hacía poco que su amada mansión se había convertido en lo que ellos ya conocían, pero a la vez no: El colegio Mandalay. Cielo y Nico fundaron el colegio en ese lugar, y ellos se mudaron a una casa más pequeña, ahora que ya no tenían a 20 chicos a su cargo. Pero por supuesto que la mansión nunca iba a dejar de ser lo que siempre fue, así que se pasaban mucho tiempo dando vueltas por ahí, además de que todos los chicos estudiaban en ese colegio. Era su lugar de reunión, su lugar en el mundo.
El colegio Mandalay funcionaba a la perfección, y todos estaban orgullosos del proyecto. Aunque ya lo conocían del pasado/ futuro/ presente -éste es el momento en donde las líneas temporales comienzan a mezclarse, creando un caos de realidades- nunca lo habían visto de esa forma, desde sus comienzos.
Todos y cada uno de ellos vivían felices. Tal vez pasaban por momentos más complicados, pero siempre pudieron resolverlos.
Mar y Thiago vivían el sueño de la vida perfecta: sus trabajos soñados, sus siete hijos hermosos, su casa enorme, sus amigos increíbles, y por supuesto, su relación de cuentos de hadas. A muchos les llamaba la atención cómo podían seguir tan enamorados después de tanto, pero ellos no se preocupaban por eso. Disfrutaban de su vida a pleno, como les habían enseñado. Eso no quiere decir que no existían las peleas, porque de esas encontraban muchas. Es más, era raro el día en que no se escuchara alguna pelea. Entre hermanos, entre padre o madre e hijo, y algunas veces entre ellos. Pero siempre terminaban riendo de lo ocurrido, sus peleas nunca duraban mucho. Entre hermanos se querían mucho, eran muy cómplices. Discutían por cualquier cosa, eso sí. Pero así llevaban su día a día. Les encantaban los momentos familiares, en especial las comidas, cuando se sentaban todos juntos y contaban sobre su día. Bruno sobre la facultad, Mora sobre la escuela, Mariana de algún concurso de baile, Juampi de una carrera, Santi de un libro, Dora de sus compañeros, y Urubino, que miraba e intentaba decir algo, aunque nadie entendía lo que quería.
El resto de los chicos también vivían muy felices en sus vidas de adultos. Jaz y Tacho comenzaban a vivir las primeras etapas de tener un hijo pre-adolescente, lo que les traía un gran dolor de cabeza. Rama y Kika trabajaban en un proyecto del colegio, el de la biblioteca abierta. Vale y Simón todavía se acostumbraban a la vida de su bebé, pero poco a poco comenzaban a retomar sus labores. Simón comenzó a trabajar en una clínica especial como psicólogo, y Vale se pasaba días encerrada en su estudio, escribiendo el guión de su próxima película. Tefi y Luca seguían chocando, como siempre, pero Tefi terminó por acostumbrarse a sus vestuarios nada formales, y hasta le gustaban un poco. Luca estaba trasladando su taller a uno mayor y más céntrico. Nacho y Cari se la pasaban viajando en el último tiempo, ya que Nacho estaba haciendo algunos negocios en España, con una empresa muy importante. Y siempre llevaba a su Paisa con él, que lo hacía mantener los pies sobre la tierra. Melody y teo estaban en ese momento de vacaciones en algún lugar soleado y caluroso, disfrutando de los éxitos de sus trabajos. Melody y Tefi tenían su propio negocio de diseño, y habían progresado mucho. Y Cielo y Nico estaban felices al ver que su amado y tan deseado proyecto avanzaba a pasos agigantados, y que sobretodo, servía mucho para toda la sociedad.
Todo parecía estar perfecto. No recordaban un tiempo en el que estuvieran tan en paz, sin ningún inconveniente. Cielo muchas veces los miraba con una sonrisa triste porque ella sabía lo que se estaba a punto de avecinar, y sabía que cambiaría todo. Porque no faltaba mucho tiempo para que su misión empiece de verdad, y para que todo dé un giro de 360°.
Capítulo 205:
Cuatro meses después
Parecía que finalmente, la familia estaba en orden. Bueno, muchos pensarán que su concepto de orden es muy raro y anormal, pero estaban viviendo días de mucha tranquilidad, al menos en lo que a ellos respecta. La “tranquilidad” no significaba lo mismo en una casa de familia tipo que en la suya, obviamente. La tranquilidad de una familia cualquiera es vivir sin complicaciones, sin conflictos ni peleas. En su caso, era todo lo contrario. Es más, si notaban que todo estaba muy pacífico, significaba que algo estaba mal. Porque la casa podía ser cualquier cosa menos pacífica.
Para sorpresa de todos, Vicente fue el último bebé de la familia, por lo menos por bastante tiempo. Por un lado, estaban aliviados de no tener que lidiar más con embarazos, partos, bebés recién nacidos ni visitas al hospital. Y la verdad era que ya había suficientes chicos dando vueltas por todos lados.
Aunque cada uno ya tenía su casa, nunca dejaron ni nunca dejarían de ir a la mansión siempre que tengan un rato libre. Y como eso pasa muy seguido, la casa Inchausti está siempre llena de gente. En realidad, hacía poco que su amada mansión se había convertido en lo que ellos ya conocían, pero a la vez no: El colegio Mandalay. Cielo y Nico fundaron el colegio en ese lugar, y ellos se mudaron a una casa más pequeña, ahora que ya no tenían a 20 chicos a su cargo. Pero por supuesto que la mansión nunca iba a dejar de ser lo que siempre fue, así que se pasaban mucho tiempo dando vueltas por ahí, además de que todos los chicos estudiaban en ese colegio. Era su lugar de reunión, su lugar en el mundo.
El colegio Mandalay funcionaba a la perfección, y todos estaban orgullosos del proyecto. Aunque ya lo conocían del pasado/ futuro/ presente -éste es el momento en donde las líneas temporales comienzan a mezclarse, creando un caos de realidades- nunca lo habían visto de esa forma, desde sus comienzos.
Todos y cada uno de ellos vivían felices. Tal vez pasaban por momentos más complicados, pero siempre pudieron resolverlos.
Mar y Thiago vivían el sueño de la vida perfecta: sus trabajos soñados, sus siete hijos hermosos, su casa enorme, sus amigos increíbles, y por supuesto, su relación de cuentos de hadas. A muchos les llamaba la atención cómo podían seguir tan enamorados después de tanto, pero ellos no se preocupaban por eso. Disfrutaban de su vida a pleno, como les habían enseñado. Eso no quiere decir que no existían las peleas, porque de esas encontraban muchas. Es más, era raro el día en que no se escuchara alguna pelea. Entre hermanos, entre padre o madre e hijo, y algunas veces entre ellos. Pero siempre terminaban riendo de lo ocurrido, sus peleas nunca duraban mucho. Entre hermanos se querían mucho, eran muy cómplices. Discutían por cualquier cosa, eso sí. Pero así llevaban su día a día. Les encantaban los momentos familiares, en especial las comidas, cuando se sentaban todos juntos y contaban sobre su día. Bruno sobre la facultad, Mora sobre la escuela, Mariana de algún concurso de baile, Juampi de una carrera, Santi de un libro, Dora de sus compañeros, y Urubino, que miraba e intentaba decir algo, aunque nadie entendía lo que quería.
El resto de los chicos también vivían muy felices en sus vidas de adultos. Jaz y Tacho comenzaban a vivir las primeras etapas de tener un hijo pre-adolescente, lo que les traía un gran dolor de cabeza. Rama y Kika trabajaban en un proyecto del colegio, el de la biblioteca abierta. Vale y Simón todavía se acostumbraban a la vida de su bebé, pero poco a poco comenzaban a retomar sus labores. Simón comenzó a trabajar en una clínica especial como psicólogo, y Vale se pasaba días encerrada en su estudio, escribiendo el guión de su próxima película. Tefi y Luca seguían chocando, como siempre, pero Tefi terminó por acostumbrarse a sus vestuarios nada formales, y hasta le gustaban un poco. Luca estaba trasladando su taller a uno mayor y más céntrico. Nacho y Cari se la pasaban viajando en el último tiempo, ya que Nacho estaba haciendo algunos negocios en España, con una empresa muy importante. Y siempre llevaba a su Paisa con él, que lo hacía mantener los pies sobre la tierra. Melody y teo estaban en ese momento de vacaciones en algún lugar soleado y caluroso, disfrutando de los éxitos de sus trabajos. Melody y Tefi tenían su propio negocio de diseño, y habían progresado mucho. Y Cielo y Nico estaban felices al ver que su amado y tan deseado proyecto avanzaba a pasos agigantados, y que sobretodo, servía mucho para toda la sociedad.
Todo parecía estar perfecto. No recordaban un tiempo en el que estuvieran tan en paz, sin ningún inconveniente. Cielo muchas veces los miraba con una sonrisa triste porque ella sabía lo que se estaba a punto de avecinar, y sabía que cambiaría todo. Porque no faltaba mucho tiempo para que su misión empiece de verdad, y para que todo dé un giro de 360°.
viernes, 12 de junio de 2015
Capítulo 204
Capítulo 204:
Pero la gran familia que eran no tuvo respiro. Poco tiempo después del nacimiento de Urubino, llegó un nuevo integrante para alegrar todos sus días: Vicente Arechavaleta Gutiérrez, como figuraba en su documento. El hijo de Vale y Simón nació un tiempo después que Urubino, así que se pasaron más tiempo en el hospital y visitando a los recién nacidos que en sus propias casas.
Esa noche iban a hacer la primera visita oficial a la mansión, así que todos estaban reunidos para festejar. Sabían que sería una gran reunión familiar.
Cielo: Hola chicos!
Mar: No griten por favor, que me costó bastante hacerlo dormir
Cielo: Hola, hermoso! Cómo están?
Thiago: Todo bien, y ustedes?
Cielo: Bien. Vengan, que los chicos ya están allá
Pero como era de esperarse, en el patio lo primero que escucharon fueron muchos gritos y voces que conversaban muy fuertes. Urubino se removió un poco en los brazos de Mar, y ella suplicó que no se despertara.
Jaz: Ey!! Cómo está el chiquito?
Mar: Recién dormido, así que por favor no griten mucho
Thiago: Simón no llegó todavía?
Tacho: No, dijeron que ya estaban viniendo
Nico Lo puedo tener?
Mar: Sí. Es tu ahijado
Nico: Qué hermoso que es
Tefi: Hola, Uri!!
Bruno: No, ya lo arruinaste todo
Tefi: Por?
Mora: Cómo le vas a decir Uri?
Tefi: Qué? me confundí de nombre? Ay, perdón gorda!!!
Bruno: No, Tefi. No te confundiste de nombre
Tefi: No me digas Tefi, que soy tu tía. Y entonces por qué?
Bruno: Porque a mamá no le gusta que le digan Uri, tía
Luca: Y entonces cómo le van a decir? Uru?
Thiago: Ese está bueno
Mar: No, horrible
Nacho: Y bueno, pobre chico. Con el nombre que le pusieron…
Mar: le vamos a decir Bini
Mel: Bini?
Mar: Sí, es lindo
Jaz: Bueno, más lindo que Uru es
Vale: Hola!!
Todos recibieron a los chicos, con el bebé más chiquito de la casa en brazos. También dormía, para variar
Vale: Cómo está ese bebé?
Mar: Bien, y el tuyo?
Vale: re bien! Duerme toda la noche, no se despierta, y casi no llora! Es un santo
Simón: Sí, no como Rose cuando era bebé
Rose: Ey! Estoy escuchando
Cielo: Puedo proponer un brindis?
Nico: Chicos, dejen de hablar un poco y escuchen
Cielo: Bueno, quería hacer un brindis por los nuevos integrantes de la familia, espero que les guste, que puedan crecer felices, que vivan todos sus sueños, y….
Nacho: Y que dejen de tener hermanos!
Cari: Nacho! Interrumpiste el discurso! Seguí, Cielo
Cielo: No, no había mucho más. Solo eso. Que sean muy felices, todos. No solo ellos dos
Nico: Gracias por venir, chicos
Mar: Gracias a ustedes por invitarnos
Cielo: Los queremos, mucho. Y ya amamos a éstos dos nuevos bebés hermosos, que al parecer la están pasando muy bien
Amado: re lindo che, ya podemos comer?
Rocco: eso, yo me estoy muriendo de hambre
Bauti: Yo quiero un bocadito!
Mora: Si no los agarran rápido, los pierden
Dora: No!! Yo quiero uno!
Rose: Alguien puede servir gaseosa?
Bruno: Nerdito te toca a vos
Nerdito: mentira, si yo serví la vez pasada!
Pía: Ma, me hice mal!
Alai: Ay! Mamá! Isabella me está pateando!
Isabella: Mentira!
Cielo: Bueno, gracias por escuchar
Nico: ya deberías estar acostumbrada, mi amor
Cielo negó con la cabeza, riendo de las conversaciones que escuchaba Los chicos no hicieron silencio ni un minuto, obviamente. Pero bueno, no podían quejarse. Ellos habían sido exactamente iguales.
Pero la gran familia que eran no tuvo respiro. Poco tiempo después del nacimiento de Urubino, llegó un nuevo integrante para alegrar todos sus días: Vicente Arechavaleta Gutiérrez, como figuraba en su documento. El hijo de Vale y Simón nació un tiempo después que Urubino, así que se pasaron más tiempo en el hospital y visitando a los recién nacidos que en sus propias casas.
Esa noche iban a hacer la primera visita oficial a la mansión, así que todos estaban reunidos para festejar. Sabían que sería una gran reunión familiar.
Cielo: Hola chicos!
Mar: No griten por favor, que me costó bastante hacerlo dormir
Cielo: Hola, hermoso! Cómo están?
Thiago: Todo bien, y ustedes?
Cielo: Bien. Vengan, que los chicos ya están allá
Pero como era de esperarse, en el patio lo primero que escucharon fueron muchos gritos y voces que conversaban muy fuertes. Urubino se removió un poco en los brazos de Mar, y ella suplicó que no se despertara.
Jaz: Ey!! Cómo está el chiquito?
Mar: Recién dormido, así que por favor no griten mucho
Thiago: Simón no llegó todavía?
Tacho: No, dijeron que ya estaban viniendo
Nico Lo puedo tener?
Mar: Sí. Es tu ahijado
Nico: Qué hermoso que es
Tefi: Hola, Uri!!
Bruno: No, ya lo arruinaste todo
Tefi: Por?
Mora: Cómo le vas a decir Uri?
Tefi: Qué? me confundí de nombre? Ay, perdón gorda!!!
Bruno: No, Tefi. No te confundiste de nombre
Tefi: No me digas Tefi, que soy tu tía. Y entonces por qué?
Bruno: Porque a mamá no le gusta que le digan Uri, tía
Luca: Y entonces cómo le van a decir? Uru?
Thiago: Ese está bueno
Mar: No, horrible
Nacho: Y bueno, pobre chico. Con el nombre que le pusieron…
Mar: le vamos a decir Bini
Mel: Bini?
Mar: Sí, es lindo
Jaz: Bueno, más lindo que Uru es
Vale: Hola!!
Todos recibieron a los chicos, con el bebé más chiquito de la casa en brazos. También dormía, para variar
Vale: Cómo está ese bebé?
Mar: Bien, y el tuyo?
Vale: re bien! Duerme toda la noche, no se despierta, y casi no llora! Es un santo
Simón: Sí, no como Rose cuando era bebé
Rose: Ey! Estoy escuchando
Cielo: Puedo proponer un brindis?
Nico: Chicos, dejen de hablar un poco y escuchen
Cielo: Bueno, quería hacer un brindis por los nuevos integrantes de la familia, espero que les guste, que puedan crecer felices, que vivan todos sus sueños, y….
Nacho: Y que dejen de tener hermanos!
Cari: Nacho! Interrumpiste el discurso! Seguí, Cielo
Cielo: No, no había mucho más. Solo eso. Que sean muy felices, todos. No solo ellos dos
Nico: Gracias por venir, chicos
Mar: Gracias a ustedes por invitarnos
Cielo: Los queremos, mucho. Y ya amamos a éstos dos nuevos bebés hermosos, que al parecer la están pasando muy bien
Amado: re lindo che, ya podemos comer?
Rocco: eso, yo me estoy muriendo de hambre
Bauti: Yo quiero un bocadito!
Mora: Si no los agarran rápido, los pierden
Dora: No!! Yo quiero uno!
Rose: Alguien puede servir gaseosa?
Bruno: Nerdito te toca a vos
Nerdito: mentira, si yo serví la vez pasada!
Pía: Ma, me hice mal!
Alai: Ay! Mamá! Isabella me está pateando!
Isabella: Mentira!
Cielo: Bueno, gracias por escuchar
Nico: ya deberías estar acostumbrada, mi amor
Cielo negó con la cabeza, riendo de las conversaciones que escuchaba Los chicos no hicieron silencio ni un minuto, obviamente. Pero bueno, no podían quejarse. Ellos habían sido exactamente iguales.
Capítulo 203
Hola! Cómo están? Más tarde les voy a subir un capítulo más! espero que les guste!!
Capítulo 203:
Mar: Buen día! Por fin amanecieron!
Rose: Buen día, Tía!
Mar: Hola mi amor. Vos no saludás?
Mora: te veo todos los días mamá, no jodas
Mar: Qué buen humor que tenés a la mañana, mi amor
Bruno: Buen día, Ma
Mar: Hola Bruni. Todo bien?
Bruno: Sí, todo bien. No se levantó nadie?
Mar: No. Se ve que se acostaron todos tarde anoche
Bruno: Y papá?
Mar: Duerme también
Mora: Ma, nos preparás algo para desayunar?
Mar: Ah, para eso sí me hablás?
Mora: Dale mami, tengo hambre
Mar: está bien. Qué quieren?
Bruno: Café con leche
Mora: Chocolatada
Rose: Submarino
Mar: Nunca nada igual, ustedes
Mar les sonrió y se fue a la cocina para preparar los desayunos. Aunque se quejara un poco, le encantaba tenerlos ahí, con ella.
Antes de siquiera poner el agua a calentar, Mar sintió un fuerte dolor en su abdomen. Tomó su panza por instinto, y notó que su bebé estaba más inquieto de lo normal. Pero no era solo eso. Tenía contracciones. Y casi sin darse cuenta, un líquido recorrió sus piernas, con todavía la ropa de dormir puesta. Había roto bolsa
Mar: Chicos! Bruno!!!
Bruno: Qué… Ma!! Estás bien?
Mar: Sí, pero…
Bruno: Qué pasó?
Mar: Rompí bolsa
Bruno: Cómo? De verdad?
Mar: Sí!! Tengo que ir a la clínica.. ay!!
Bruno: Tranquilizate, ahora vamos a ir. Mora!! Andá a despertar a papá, rápido!!
Quince minutos después ya viajaban a toda velocidad hacia la clínica. Las chicas se quedaron con el resto, ya que no querían despertarlos. Bruno manejaba, y Thiago, todavía algo dormido, pero a la vez con una energía inexplicable, estaba con Mar
Mar: Cuánto falta?
Bruno: ya vamos a llegar
Thiago: Tranquila, mi amor. Ya falta poco
Mar: Hace 10 minutos que dijeron que faltaba poco!
Bruno; Ya casi llegamos, Ma
Thiago: respirá hondo
Mar: no puedo respirar! Me duele!
Bruno: Llegamos!
Los médicos enseguida llevaron a Mar para controlarla y asegurarse de que todo estuviera bien. Thiago y Bruno se sentaron a esperar, ansiosos
Thiago: Gracias, Bruno
Bruno: Por?
Thiago: Por traerla a mamá hasta acá
Bruno: Bueno, no la iba a dejar ahí
Thiago: estuviste muy presente en éste embarazo, y eso la ayudó mucho
Bruno: Después de todo ese va a ser mi trabajo, no?
-Rinaldi?
Thiago: Acá. Cómo está?
-Muy bien. Ya estamos programando una cesárea, para realizarla enseguida.
Thiago: Tan rápido?
-Es que el bebé ya está listo para nacer. Quién la va a acompañar?
Thiago: Yo
Bruno: Andá, yo mientras les voy a avisar a todos
Thiago: Dale
Bruno: Decile a mamá que la quiero, y suerte
Thiago: Gracias, hijo
La cesárea no duró mucho. Un poco más de media hora después, el médico que la atendió compañero y mentor de Bruno, le informó que su mamá ya estaba bien, y su nuevo hermanito, Urubino, había llegado al mundo. Bruno, con mucha emoción, le agradeció al médico, y fue a conocer a su hermano, al séptimo hijo de esta maravillosa familia.
Capítulo 203:
Mar: Buen día! Por fin amanecieron!
Rose: Buen día, Tía!
Mar: Hola mi amor. Vos no saludás?
Mora: te veo todos los días mamá, no jodas
Mar: Qué buen humor que tenés a la mañana, mi amor
Bruno: Buen día, Ma
Mar: Hola Bruni. Todo bien?
Bruno: Sí, todo bien. No se levantó nadie?
Mar: No. Se ve que se acostaron todos tarde anoche
Bruno: Y papá?
Mar: Duerme también
Mora: Ma, nos preparás algo para desayunar?
Mar: Ah, para eso sí me hablás?
Mora: Dale mami, tengo hambre
Mar: está bien. Qué quieren?
Bruno: Café con leche
Mora: Chocolatada
Rose: Submarino
Mar: Nunca nada igual, ustedes
Mar les sonrió y se fue a la cocina para preparar los desayunos. Aunque se quejara un poco, le encantaba tenerlos ahí, con ella.
Antes de siquiera poner el agua a calentar, Mar sintió un fuerte dolor en su abdomen. Tomó su panza por instinto, y notó que su bebé estaba más inquieto de lo normal. Pero no era solo eso. Tenía contracciones. Y casi sin darse cuenta, un líquido recorrió sus piernas, con todavía la ropa de dormir puesta. Había roto bolsa
Mar: Chicos! Bruno!!!
Bruno: Qué… Ma!! Estás bien?
Mar: Sí, pero…
Bruno: Qué pasó?
Mar: Rompí bolsa
Bruno: Cómo? De verdad?
Mar: Sí!! Tengo que ir a la clínica.. ay!!
Bruno: Tranquilizate, ahora vamos a ir. Mora!! Andá a despertar a papá, rápido!!
Quince minutos después ya viajaban a toda velocidad hacia la clínica. Las chicas se quedaron con el resto, ya que no querían despertarlos. Bruno manejaba, y Thiago, todavía algo dormido, pero a la vez con una energía inexplicable, estaba con Mar
Mar: Cuánto falta?
Bruno: ya vamos a llegar
Thiago: Tranquila, mi amor. Ya falta poco
Mar: Hace 10 minutos que dijeron que faltaba poco!
Bruno; Ya casi llegamos, Ma
Thiago: respirá hondo
Mar: no puedo respirar! Me duele!
Bruno: Llegamos!
Los médicos enseguida llevaron a Mar para controlarla y asegurarse de que todo estuviera bien. Thiago y Bruno se sentaron a esperar, ansiosos
Thiago: Gracias, Bruno
Bruno: Por?
Thiago: Por traerla a mamá hasta acá
Bruno: Bueno, no la iba a dejar ahí
Thiago: estuviste muy presente en éste embarazo, y eso la ayudó mucho
Bruno: Después de todo ese va a ser mi trabajo, no?
-Rinaldi?
Thiago: Acá. Cómo está?
-Muy bien. Ya estamos programando una cesárea, para realizarla enseguida.
Thiago: Tan rápido?
-Es que el bebé ya está listo para nacer. Quién la va a acompañar?
Thiago: Yo
Bruno: Andá, yo mientras les voy a avisar a todos
Thiago: Dale
Bruno: Decile a mamá que la quiero, y suerte
Thiago: Gracias, hijo
La cesárea no duró mucho. Un poco más de media hora después, el médico que la atendió compañero y mentor de Bruno, le informó que su mamá ya estaba bien, y su nuevo hermanito, Urubino, había llegado al mundo. Bruno, con mucha emoción, le agradeció al médico, y fue a conocer a su hermano, al séptimo hijo de esta maravillosa familia.
miércoles, 10 de junio de 2015
Capítulo 202
Capítulo 202:
Thiago: Hola, hermosa
Mar: Qué lindo es despertarse así
Thiago: Así como?
Mar: Tan… tranquilos. Sin gritos, ni peleas, ni llantos…
Thiago: Es que sabes lo qué pasa? Es temprano, y están todos durmiendo todavía
Mar: Tan temprano es?
Thiago: Bastante
Mar: Bueno, mejor. Así aprovecho para hacer algunas cosas
Thiago: No!
Mar: No qué?
Thiago: No te vayas Aprovechemos este tiempo para nosotros. Hace mucho que no estamos solos
Mar: Eso no es cierto
Thiago: Sí es cierto! Siempre hay algún nene en el medio, durmiendo, o que se despierta temprano, o que tiene pesadillas. Nunca tenemos un rato para nosotros dos
Mar: Mi amor, con seis hijos, siete en camino, no te podés quejar
Thiago: No me quejo yo adoro a mis hijos. Pero también quiero pasar un rato con la mujer más linda del universo
Mar: Qué chamuyero que sos, Pela
Thiago: Eso significa que te vas a quedar acá conmigo?
Mar: Sí, me voy a quedar un rato
Thiago: Genial. Querés desayunar algo?
Mar: No, ahora no. Estoy un poco descompuesta
Thiago: De verdad?
Mar: Sí, pero no es nada. No te preocupes
Thiago: Segura que estás bien?
Mar: Sí, es solo un dolor de panza
Thiago: No me refiero solo a eso.. estás rara
Mar: Rara como?
Thiago: No sé, un poco más apagada. Puede ser?
Mar: Sí, puede ser. Estoy muy cansada, la panza ya me pesa
Thiago: Ya falta poquito…. Urubino va a querer nacer en cualquier momento
Mar: Sí, ya se hace sentir. Me patea como loco
Thiago: Y acá frenamos, no? Digo, vos dijiste que querías 7
Mar: pero dos más no sería la muerte, no?
Thiago: Sí vos querés….
Mar: No!!! Era un chiste!! Por favor, no más! No aguanto otro embarazo
Thiago: Ya me parecía raro
Mar: Así estamos bien, para qué vamos a querer más?
Thiago: Tenés razón. Además, nos vamos a tener que mudar a un hotel si tenemos más hijos. Acá no vamos a entrar más
Mar: Qué gracioso. No te parece raro que no se despierten todavía?
Thiago: No, dejalos dormir, que están tranquilos
Mar: Yo los voy a ir a ver…
Thiago: Mar, no te persigas. Están bien, quedate tranquila
Mar: te contó Simón la noticia?
Thiago: sí, me contó ayer.Qué lindo, no?
Mar: Sí, están muy contentos. Estaban buscando otro bebé
Thiago: Y los chicos lo tomaron bien?
Mar: Sí, están felices. Ya quieren a su hermanito
Thiago: Igual, te digo que la panza te queda muy linda
Mar: pela, no me mientas
Thiago: De verdad! Te queda hermosa!
Mar: Yo sé que no me queda bien, aunque quieras decir lo contrario. Tengo el cuerpo muy chiquito para tanta panza
Thiago: te queda hermosa y punto. Confiá en mí
-Mami!!!!
Mar: Qué raro
Thiago Quien fue, Dora?
Mar: Sí. Voy a ver qué le pasa
-Mami!!!
-Dejá de gritar un poco, que es temprano!
-Se pueden callar? Quiero dormir!!!
-Mami, vení, dale!!
-Loco, no se puede ni dormir en ésta casa!!!
Mar: Y ahí se fue la tranquilidad
Thiago: Duró demasiado, no te quejes
Mar le sonrió a Thiago, y se fue al cuarto de su hija, escuchando muchos gritos en el medio.
Thiago: Hola, hermosa
Mar: Qué lindo es despertarse así
Thiago: Así como?
Mar: Tan… tranquilos. Sin gritos, ni peleas, ni llantos…
Thiago: Es que sabes lo qué pasa? Es temprano, y están todos durmiendo todavía
Mar: Tan temprano es?
Thiago: Bastante
Mar: Bueno, mejor. Así aprovecho para hacer algunas cosas
Thiago: No!
Mar: No qué?
Thiago: No te vayas Aprovechemos este tiempo para nosotros. Hace mucho que no estamos solos
Mar: Eso no es cierto
Thiago: Sí es cierto! Siempre hay algún nene en el medio, durmiendo, o que se despierta temprano, o que tiene pesadillas. Nunca tenemos un rato para nosotros dos
Mar: Mi amor, con seis hijos, siete en camino, no te podés quejar
Thiago: No me quejo yo adoro a mis hijos. Pero también quiero pasar un rato con la mujer más linda del universo
Mar: Qué chamuyero que sos, Pela
Thiago: Eso significa que te vas a quedar acá conmigo?
Mar: Sí, me voy a quedar un rato
Thiago: Genial. Querés desayunar algo?
Mar: No, ahora no. Estoy un poco descompuesta
Thiago: De verdad?
Mar: Sí, pero no es nada. No te preocupes
Thiago: Segura que estás bien?
Mar: Sí, es solo un dolor de panza
Thiago: No me refiero solo a eso.. estás rara
Mar: Rara como?
Thiago: No sé, un poco más apagada. Puede ser?
Mar: Sí, puede ser. Estoy muy cansada, la panza ya me pesa
Thiago: Ya falta poquito…. Urubino va a querer nacer en cualquier momento
Mar: Sí, ya se hace sentir. Me patea como loco
Thiago: Y acá frenamos, no? Digo, vos dijiste que querías 7
Mar: pero dos más no sería la muerte, no?
Thiago: Sí vos querés….
Mar: No!!! Era un chiste!! Por favor, no más! No aguanto otro embarazo
Thiago: Ya me parecía raro
Mar: Así estamos bien, para qué vamos a querer más?
Thiago: Tenés razón. Además, nos vamos a tener que mudar a un hotel si tenemos más hijos. Acá no vamos a entrar más
Mar: Qué gracioso. No te parece raro que no se despierten todavía?
Thiago: No, dejalos dormir, que están tranquilos
Mar: Yo los voy a ir a ver…
Thiago: Mar, no te persigas. Están bien, quedate tranquila
Mar: te contó Simón la noticia?
Thiago: sí, me contó ayer.Qué lindo, no?
Mar: Sí, están muy contentos. Estaban buscando otro bebé
Thiago: Y los chicos lo tomaron bien?
Mar: Sí, están felices. Ya quieren a su hermanito
Thiago: Igual, te digo que la panza te queda muy linda
Mar: pela, no me mientas
Thiago: De verdad! Te queda hermosa!
Mar: Yo sé que no me queda bien, aunque quieras decir lo contrario. Tengo el cuerpo muy chiquito para tanta panza
Thiago: te queda hermosa y punto. Confiá en mí
-Mami!!!!
Mar: Qué raro
Thiago Quien fue, Dora?
Mar: Sí. Voy a ver qué le pasa
-Mami!!!
-Dejá de gritar un poco, que es temprano!
-Se pueden callar? Quiero dormir!!!
-Mami, vení, dale!!
-Loco, no se puede ni dormir en ésta casa!!!
Mar: Y ahí se fue la tranquilidad
Thiago: Duró demasiado, no te quejes
Mar le sonrió a Thiago, y se fue al cuarto de su hija, escuchando muchos gritos en el medio.
lunes, 8 de junio de 2015
Capítulo 201
Capítulo 201:
Y alli estaban, cuatro meses después de ese día. Iban a realizar una ecografía para ver al bebé que ahora sabían que estaba entre ellos. Al principio se asustaron muchísimo. No sabían qué hacer. Creyeron que tener a su séptimo hijo iba a ser muy difícil. Mar se negó a aceptar que estaba embarazada, y cuando se lo confirmaron, lloró mucho Tenía miedo de no poder cuidar a sus hijos como ella quería. Cómo iba a hacer con 7 hijos?
Estuvo bastantes días mal. Se sentía culpable de todo. Si hubieran sido más cuidadosos, nada hubiera pasado. Cómo le iban a explicar a sus hijos? Y si se enojaban? Y si sentían que no los querían, o que no los cuidaban bien? Mar podía llegar a morirse si eso pasaba.
Pero por suerte, nada fue así. Sus amigos y familia les brindaron todo el apoyo, y sus hijos le aseguraron que nunca se enojarían por algo así. Es más, ahora estaban todos contentos y ansiosos por recibir a su hermanito o hermanita, todavía no lo sabían.
Después de todo el susto inicial, ya estaban completamente enamorados de ese bebé. Sin dudas se iba a convertir en el rey de la casa.
Esa tarde iban a averiguar su sexo. Lo complicado iba a ser elegir el nombre, ya que todos tenían ideas distintas
Mora: Catalina o Ian
Bruno: Horribles. A mí me gusta Atenea o Milo
Mora: Bueno, hablando de horribles. Cómo le vas a poner Atenea?
Mariana: Agustín es re lindo!
Juampi: No, Manuela!
Santi: Y si le ponemos Estrella?
Mar: creo que vamos a tener que elegir nosotros
Thiago: Me parece que sí
-Rinaldi?
La doctora los dejó pasar a todos para que pudieran ver la ecografía. Luego de un rato de intentar ver, descubrieron que finalmente, tendrían otro varón. A todos les encantó la idea
Mar: Ahora nos vamos a tener que poner a pensar
Mora: Mamá, esa no es la tía Jaz?
Mar: La tía Jaz? No… esperá. Sí, creo que sí es. Jaz!!!
Jaz: Chicos! Qué hacen acá? Quién les avisó?
Mar: Vinimos a ver la ecografía
Thiago: Avisarnos de qué? Pasó algo?
Jaz: Tacho tuvo un accidente
Mar: Cómo?
Thiago: Un accidente? Pero está bien?
Jaz: Chocó con el auto, hace un rato. Está bien, por suerte. Pero ahora el médico lo está controlando
Mar: Qué horrible… por qué no nos avisaron nada?
Jaz: Porque fue algo tan rápido que ni tuve tiempo de llamar. A mí me avisaron, dejé a los chicos, me vine rápido acá, me quedé un rato con él, y ahora recién salí. Pensaba llamar ya
Thiago: Bueno, vamos a quedarnos para ver si está bien
Mora: No, papá!
Mar: Mora es tu padrino, no seas egoísta
Jaz: No es necesario chicos
Mar: Obvio que nos vamos a quedar. Vos estás bien?
Jaz: Sí. me asusté un poco cuando me llamaron, porque pensé que era algo grave. Pero por suerte no pasó nada
Thiago: Y el auto?
Jaz: Se lo llevó la grúa. Un tipo con una camioneta cruzó el semáforo en rojo, y encima después de chocarlo se escapó
Mar: Qué enfermo
Minutos después, el médico les comunicó que Tacho estaba perfectamente, y que no había sufrido ningún daño. Los chicos entraron a verlo.
Tacho: Bonita… qué hacen ustedes acá?
Mar: Siempre metido en un problema vos
Tacho: Faltaría que ahora sea mi culpa
Thiago: Cómo estás?
Tacho: Bien. Me duele un poco la rodilla por el golpe, pero estoy bien. El médico dijo que en un rato me puedo ir
Jaz: Gracias por esperar, chicos
Mar: No es nada
Jaz: me podés hacer un favor? Podés pasar a ver a los chicos? Es que los deje un rato solos
Mar: No te hagas problema ahora pasamos y los llevamos a casa
Jaz: Gracias
Tacho: Che, no me podrán conseguir algo para comer?
Thiago: Ya no sos paciente, Tacho. Ya te dieron el alta
Tacho: le digo que me duele mucho la cabeza, así me hacen quedar
Los cuatro rieron ante las ocurrencias de Tacho, muy aliviados de que todo esté bien, al menos por ahora.
Y alli estaban, cuatro meses después de ese día. Iban a realizar una ecografía para ver al bebé que ahora sabían que estaba entre ellos. Al principio se asustaron muchísimo. No sabían qué hacer. Creyeron que tener a su séptimo hijo iba a ser muy difícil. Mar se negó a aceptar que estaba embarazada, y cuando se lo confirmaron, lloró mucho Tenía miedo de no poder cuidar a sus hijos como ella quería. Cómo iba a hacer con 7 hijos?
Estuvo bastantes días mal. Se sentía culpable de todo. Si hubieran sido más cuidadosos, nada hubiera pasado. Cómo le iban a explicar a sus hijos? Y si se enojaban? Y si sentían que no los querían, o que no los cuidaban bien? Mar podía llegar a morirse si eso pasaba.
Pero por suerte, nada fue así. Sus amigos y familia les brindaron todo el apoyo, y sus hijos le aseguraron que nunca se enojarían por algo así. Es más, ahora estaban todos contentos y ansiosos por recibir a su hermanito o hermanita, todavía no lo sabían.
Después de todo el susto inicial, ya estaban completamente enamorados de ese bebé. Sin dudas se iba a convertir en el rey de la casa.
Esa tarde iban a averiguar su sexo. Lo complicado iba a ser elegir el nombre, ya que todos tenían ideas distintas
Mora: Catalina o Ian
Bruno: Horribles. A mí me gusta Atenea o Milo
Mora: Bueno, hablando de horribles. Cómo le vas a poner Atenea?
Mariana: Agustín es re lindo!
Juampi: No, Manuela!
Santi: Y si le ponemos Estrella?
Mar: creo que vamos a tener que elegir nosotros
Thiago: Me parece que sí
-Rinaldi?
La doctora los dejó pasar a todos para que pudieran ver la ecografía. Luego de un rato de intentar ver, descubrieron que finalmente, tendrían otro varón. A todos les encantó la idea
Mar: Ahora nos vamos a tener que poner a pensar
Mora: Mamá, esa no es la tía Jaz?
Mar: La tía Jaz? No… esperá. Sí, creo que sí es. Jaz!!!
Jaz: Chicos! Qué hacen acá? Quién les avisó?
Mar: Vinimos a ver la ecografía
Thiago: Avisarnos de qué? Pasó algo?
Jaz: Tacho tuvo un accidente
Mar: Cómo?
Thiago: Un accidente? Pero está bien?
Jaz: Chocó con el auto, hace un rato. Está bien, por suerte. Pero ahora el médico lo está controlando
Mar: Qué horrible… por qué no nos avisaron nada?
Jaz: Porque fue algo tan rápido que ni tuve tiempo de llamar. A mí me avisaron, dejé a los chicos, me vine rápido acá, me quedé un rato con él, y ahora recién salí. Pensaba llamar ya
Thiago: Bueno, vamos a quedarnos para ver si está bien
Mora: No, papá!
Mar: Mora es tu padrino, no seas egoísta
Jaz: No es necesario chicos
Mar: Obvio que nos vamos a quedar. Vos estás bien?
Jaz: Sí. me asusté un poco cuando me llamaron, porque pensé que era algo grave. Pero por suerte no pasó nada
Thiago: Y el auto?
Jaz: Se lo llevó la grúa. Un tipo con una camioneta cruzó el semáforo en rojo, y encima después de chocarlo se escapó
Mar: Qué enfermo
Minutos después, el médico les comunicó que Tacho estaba perfectamente, y que no había sufrido ningún daño. Los chicos entraron a verlo.
Tacho: Bonita… qué hacen ustedes acá?
Mar: Siempre metido en un problema vos
Tacho: Faltaría que ahora sea mi culpa
Thiago: Cómo estás?
Tacho: Bien. Me duele un poco la rodilla por el golpe, pero estoy bien. El médico dijo que en un rato me puedo ir
Jaz: Gracias por esperar, chicos
Mar: No es nada
Jaz: me podés hacer un favor? Podés pasar a ver a los chicos? Es que los deje un rato solos
Mar: No te hagas problema ahora pasamos y los llevamos a casa
Jaz: Gracias
Tacho: Che, no me podrán conseguir algo para comer?
Thiago: Ya no sos paciente, Tacho. Ya te dieron el alta
Tacho: le digo que me duele mucho la cabeza, así me hacen quedar
Los cuatro rieron ante las ocurrencias de Tacho, muy aliviados de que todo esté bien, al menos por ahora.
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